«El Plan de la industria será ejemplo de relación instituciones-innovación»

Lectura 8 minutos
3 de junio 2024

La innovación biofarmacéutica en España se encuentra en una buena posición pero queda mucho por delante en materia legislativa y respecto a la colaboración entre instituciones, sociedades científicas e industria farmacéutica. Es la primera conclusión a la que se ha llegado en el evento ‘Principales retos y oportunidades de la innovación biofarmacéutica en España’, organizado por Farmaindustria y la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (Facme) que se celebra este lunes en el Congreso de los Diputados.

En palabras de Javier Padilla, secretario general de Sanidad, España ofrece tres ejes en la innovación biofarmacéutica: predictibilidad, proactividad y continuidad. En primer lugar, nuestro país tiene una estabilidad normativa, marcada fundamentalmente por Europa, que «atrae y no tienen otros lugares». Mientras que en proactividad, Padilla ha destacado el papel de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarias (Aemps) en las tasas de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés), así como en la estrategia farmacéutica europea.

«Desde el Ministerio sabemos que tenemos que desarrollarnos con todo el tejido de la investigación biomédica y mantenernos un paso por delante. Después de un año y medio, en las próximas semanas se van a dar pasos decisivos para tener el plan estratégico de la industria farmacéutica listo. Va a ser un ejemplo de cómo transformar las relaciones entre las instituciones y la innovación biomédica», ha indicado Padilla.

En esta misma línea, el secretario general ha subrayado la importancia de generar continuidad y estar presentes desde la investigación más básica hasta la cama del paciente. Según Padilla, será fundamental generar datos de alta utilidad y validez para crear valor añadido. Esta legislatura será clave en el sector farmacéutico ya que se espera que lleguen tres normativas que afectarán directamente a las compañías.

«El borrador del Real Decreto de Evaluación de Tecnologías Sanitarias está muy avanzado y sentará las bases de estructura para tener un sistema que tenga la capacidad para diferenciar los tres niveles de la evaluación y dar cierta independencia al ámbito financiador del ámbito de la evaluación«, ha asegurado Padilla. Asimismo, ha añadido que el texto refundido de la Ley de Garantías está muy trabajado y podrá pasar a la parte de la audiencia pública dentro de poco y derivado de él, el Real Decreto de Precio y Financiación de Medicamentos.

«Se trata de crear un entorno normativo que trascienda las próximas décadas. Tenemos que tener en cuenta que el poder de nuestro sistema de salud para desarrollar la investigación tiene mucho que ver con que hay profesionales que compatibilizan el ámbito clínico con la investigación. Desde los lugares de gestión hay que potenciarlo porque revierte en la forma en la que prestamos cuidados a nuestra población», ha concluido Padilla.

Liderazgo de España en ensayos clínicos

Liderazgo, oportunidad y responsabilidad. Son las tres palabras que resumen para Jesús Ponce, presidente de Farmaindustria, la investigación farmacéutica en España en estos momentos. En la actualidad, nuestro país es líder mundial en ensayos clínicos y esto se debe a «un sistema muy sólido que se apoya en los profesionales, los pacientes y la colaboración público-privada».

«Este liderazgo nos lleva a la oportunidad, proyectarnos como referentes en investigación clínica y ser un hub en investigación biomédica. Los retos ahora se centran en trasladar estas buenas prácticas a las fases preclínicas y traslacionales y lograr una mayor producción de fármacos biológicos y terapias avanzadas», ha resaltado Ponce.

En último lugar, en palabras del presidente de Farmaindustria, con la responsabilidad se puede generar una mayor inversión extranjera y tener mayor competitividad: «Podemos construir un futuro industrial resiliente y ofrecer a los pacientes más oportunidades. El impulso de la investigación biomédica supondrá un futuro mejor para toda la sociedad».

Por otro lado, en la inauguración de esta cita también ha estado presente Javier García, presidente de Facme, quien ha puesto el foco en la posición de España en investigación médica, a pesar de que la inversión en I+D está por debajo de otros países de nuestro entorno.

«Tenemos que promover la investigación, mejorar el marco colaborativo con el reconocimiento de los investigadores y aprovechar el impacto de los resultados en el conjunto del Sistema Nacional de Salud (SNS). Está demostrado que en los centros en los que se investiga se da una mejor asistencia. Esto no será posible sin la cooperación con la industria farmacéutica y tecnológica con principios de transparencia y éticos«, ha señalado.

En esta misma línea, Marta González, vicepresidenta cuarta del Congreso de los Diputados, ha centrado su discurso en la necesidad del empuje de la investigación, sobre todo con la población envejecida: «La relación fluida entre la industria y los centros investigadores es imperativa. Además, necesitamos que siga habiendo una legislación, europea y estatal, que proteja estos procesos«. Tras ello, han comenzado dos mesas debate, la primera de ella centrada en el panorama de la investigación clínica, preclínica y traslacional.

Papel del médico experto en la evaluación sanitaria

La segunda mesa se ha centrado en las oportunidades y mecanismos para potenciar la innovación biofarmacéutica en España y su contribución sanitaria, económica y social. Uno de los temas principales en este debate ha sido el papel del médico experto en la evaluación de tecnología sanitaria. Cristina Avendaño, vicepresidenta de Facme, ha especificado que debe lograrse que el conocimiento del profesional esté «vehiculizado»:

«Necesitamos que la participación del médico en la evaluación sea estructurada, institucionalizada y reconocida, que no sea un acto altruista. De ahí que se integre la investigación, la evaluación y la asistencia», ha comentado Avendaño, quien ha apuntado que los médicos del SNS que participen tendrán que ser designados por las sociedades para aportar su conocimiento y mejorar el acierto de evaluación.

En esta misma línea, la experta ha expuesto que el sistema debe mirar hacia una evaluación de los medicamentos con una «perspectiva completa y a medio plazo» y no centrándose solo en el presupuesto. En cuanto a los datos, Avendaño ha apostado por usar la información adecuada y seguir avanzando en la complementariedad entre ensayos clínicos y evidencia extraída de los datos de vida real: «Creemos que tenemos bases de datos que nos sirven pero no, las historias clínicas tal y como se articulan ahora mismo no tienen información suficiente«.

De hecho, la vicepresidenta de Facme ha resaltado que no es el médico el que debe «convertirse en un experto en protección de datos», sino que tiene que contar con un apoyo legal, un especialista en ello como «refuerzo a incorporar en el sistema».

La misma opinión comparte María Victoria Mateos, presidenta de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) e investigadora clínica en el Hospital Universitario de Salamanca, quien ha explicado que la implicación de los profesionales expertos de las patologías es fundamental para tener una «evaluación conjunta e integral«: «Para mí los retos actuales son: una implicación transparente de los profesionales en la evaluación, unos informes científicos europeos que sean la base, una evaluación económica diferente de la científica y el uso de los datos de vida real».

Como representación política ha participado María del Mar Vázquez, diputada nacional del Partido Popular y portavoz de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados. Vázquez ha concretado que es el momento de que los cambios normativos vean la luz porque el tiempo apremia. «Está claro que la evaluación sanitaria tiene que evolucionar y adaptarse hacia procedimientos más claros, transparentes y trazables. Las nuevas normas nos van a traer la evaluación del valor», ha afirmado.

Por último, Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), ha detallado que el paciente tiene un «papel relevante» en el proceso de evaluación y que es necesario aprovechar los cambios normativos para «transformar el SNS y llegar a la equidad».

Fuente: redaccionmedica.com

Path Copy Created with Sketch.
X