Entre 1.000 y 2.500 euros por paciente, el coste del mal control del asma
El concepto de «tripledemia» (influenza, COVID-19 y Virus Respiratorio Sincitial) subraya la importancia de que los profesionales sanitarios, especialmente los farmacéuticos comunitarios, estén preparados para abordar enfermedades respiratorias. Durante la I Jornada Nacional de Oficina de Farmacia, organizada por el CGCOF, se destacó el papel de la farmacia en el manejo del asma, la EPOC, las infecciones respiratorias agudas (IRAs) y el Síndrome de Apnea-Hipopnea Obstructiva del Sueño (SAHOS), todas ellas con altos niveles de infradiagnóstico y mal control.
El farmacéutico juega un rol crucial en la detección, prevención y educación de los pacientes sobre estas afecciones, además de promover la vacunación, clave en la salud pública. Estrada resaltó que el 55% de los pacientes consultaron con sus farmacéuticos por síntomas respiratorios leves durante la pandemia, lo que indica la creciente confianza en estos profesionales.
El evento subrayó la necesidad de capacitación, optimización en el uso de antibióticos y una mejor gestión de recursos en el sistema de salud, instando a un mayor compromiso por parte de la Administración para que los farmacéuticos puedan contribuir más al Sistema Nacional de Salud.
Decálogo para el abordaje eficiente de las IRAs
- Triaje inicial en la farmacia comunitaria: intervención vs derivación.
- Abordaje del paciente agudo: indicación y conciliación.
- Manejo del paciente crónico: SFT y adherencia.
- Promoción de la vacunación: salud pública y particular.
- Test y cribado de enfermedades respiratorias: salud pública y particular.
- Educación sobre higiene respiratoria: SFT y adherencia.
- Recomendaciones para el autocuidado: salud pública.
- Gestión de síntomas asociados: indicación y conciliación.
- Seguimiento farmacoterapéutico: desarrollo de la cronicidad.
- Promoción de hábitos saludables: salud pública y particular.
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