«La inteligencia artificial es inevitable para mejorar la seguridad del paciente»

La gran cantidad de datos que se acumulan en las historias clínicas hacen imprescindible el uso de la inteligencia artificial para evitar eventos adversos, según Yu-Chuan Jack Li.

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24 de octubre 2023

El profesor Yu-Chuan Jack Li es experto en inteligencia artificial, en medicina e informática biomédica traslacional, y ha sido reconocido por la Universidad de Stanford en el Top 2% de científicos del mundo de 2022. Hasta fechas muy recientes ha presidido la Asociación Internacional de Informática Médica (IMIA), una ONG vinculada con la OMS. También es profesor distinguido en la Universidad Médica de Taipei (Taiwan), médico dermatólogo en el Hospital Municipal Wanfang, de Taipei, y editor jefe del BMJ Health & Care Informatics Journal.

La semana pasada participó en la novena edición del Seminario Internacional de Seguridad del Paciente y Excelencia Clínica, organizado por Quirónsalud, donde repasó el presente y el futuro en este ámbito.

Pregunta. ¿Qué aspecto destacaría de la seguridad del paciente en la actualidad?

Respuesta. Hay muchos aspectos en seguridad del paciente, desde de cómo percibe los cuidados sanitarios a cómo interactúa con los profesionales sanitarios y cómo abandona el hospital para irse a casa. Pero, ahora, el factor clave que ha cambiado es la cantidad de datos que generamos: hay mucha información del paciente y si pasamos por alto algunos de estos datos relevantes, podemos tener un problema de seguridad del paciente. A los profesionales médicos se nos pide procesar mucha más información en mucho menos tiempo.

P. Y eso es imposible…

R. Sí, claro. Esto causa que haya que trabajar más horas por menos dinero y que el médico esté aún más cansado, lo que es aún peor.

P. Y, en este contexto, entra la inteligencia artificial.

R. Es inevitable. Si no aplicamos la inteligencia artificial, cometeremos cada vez más errores. El volumen de información es enorme: los datos de seis historias clínicas electrónicas de pacientes equivalen a un ejemplar de Hamlet, de Shakespeare. Nos tenemos que imaginar que tenemos que leer y memorizar varios libros como este a diario. Y es imposible, especialmente en un panorama de envejecimiento de la población, con pluripatología. Cuando yo era estudiante, en mi hospital tenía 400 fármacos para prescribir. Y ahora tengo 2.000. Paradójicamente, la inteligencia artificial funciona mejor cuanta más información compleja tiene y, por eso, estamos en la Edad de Oro en la prevención de errores y en la mejora de la seguridad del paciente. Y, a la vez, el peor momento si no sabes cómo usarla, porque puedes poner a tu paciente en peligro.

P. ¿Cómo la utiliza usted en su contexto?

R. Hemos identificado procedimientos erróneos al analizarlos uno a uno. Por ejemplo, tratar una fractura pero, en el diagnóstico, que no haya fractura. O que el tratamiento se realice en la pierna equivocada.

P. ¿Y en el campo de la dermatología, donde usted trabaja?

R. Por ejemplo, es habitual que el paciente presente erupciones. Y no sabemos si están causadas por las medicaciones, por lo que tenemos que revisar todas las que ha tomado en los últimos tres a seis meses. Lo que, en el paciente anciano, puede suponer revisar entre 20 y 40 fármacos para quedarse con tres candidatos. Ahora, contamos con un programa basado en inteligencia artificial que evalúa toda esta medicación y, en función del riesgo de cada una, señala cuáles pueden causar prurito.

P. ¿Hay mayor seguridad del paciente ahora?

R. Sí, a causa de la velocidad de acceso a la información que proporciona la historia clínica electrónica. Pero el problema es que no tenemos tiempo para digerir toda esa información. El tiempo se ha convertido en el elemento crítico, como pasó en la pandemia: si se diagnosticaba el covid-19 en el momento adecuado, se podía administrar un antiviral.

P. ¿Los pacientes entienden estos cambios?

R. Tienen una idea vaga, pero debe tenerse en cuenta que no todos son iguales ni los centros sanitarios son iguales.

P. Usted es editor jefe del BMJ Health & Care Informatics Journal. ¿Hasta qué punto es complicado encontrar expertos para la revisión por pares?

R. Lo es. Pero, afortunadamente, están apareciendo nuevas compañías y jóvenes investigadores académicos volcados en ayudar a los pacientes y, de este modo, incluso en ayudarse a sí mismos y a los suyos. He estado involucrado en este campo desde 1991 y veo que mucha gente comenzó a hacerlo a partir de 2020. Y espero que mucha más se incorpore.

P. ¿Y qué trabajos ha realizado al frente de la Asociación Internacional de Informática Médica (IMIA)?

R. Además de asesorar a la OMS durante la pandemia en la predicción de comportamiento del coronavirus, la principal línea de investigación se basa en estandarización de la información y en impulsar la cooperación.

P. ¿Cuál cree que es futuro de la inteligencia artificial aplicada a la seguridad del paciente?

R. Vamos a obtener muchos más datos fuera del hospital, lo que es un territorio desconocido: los pacientes suelen pasar unos 10 días al año en el hospital, el resto del tiempo viven fuera y, en muchas ocasiones, no siguen las recomendaciones de su médico. Por eso creo que debemos poner el foco en lo que hace el paciente fuera del hospital y realizar una medicina preventiva precoz, adelantándonos a los eventos. Y, en esto, puede ayudar la inteligencia artificial, reduciendo los costes en sociedades cada vez más envejecidas.

Fuente: diariomedico.com

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