La teledermatología, una vía eficaz para priorizar al paciente grave

El uso de nuevas tecnologías en el campo de la dermatología ha sido el foco de atención en el primer encuentro del foro Futurderm, organizado por Sanofi.

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28 de febrero 2023

La teledermatología aplicada como vía de comunicación y fórmula rápida de cribado entre atención primaria y las consultas especializadas se ha convertido en una herramienta útil para descartar lesiones benignas de la piel que no necesitan tratamiento y reducir las listas de espera, priorizando a través de la imagen los casos más complejos. Ha sido una de las conclusiones del primer foro Futurderm, organizado por Sanofi y dirigido a los jefes de servicio de Dermatología de hospitales públicos.

El encuentro ha servido para exponer ejemplos exitosos en algunas comunidades autónomas, como País Vasco, Galicia y Castilla-La Mancha, donde se lleva trabajando con este sistema desde los primeros años de este milenio. Ejemplos que muchos de los participantes animaron a extrapolar a otros sistemas de salud donde los medios existentes aún son escasos y la aceptación por parte de los sanitarios todavía no es mayoritaria (en la mayoría de estos casos, esta respuesta negativa está provocada por su llegada atropellada en la época de confinamiento para afrontar la covid-19).

Según Ander Zulaica, jefe de servicio de Dermatología en el Hospital Clínico Universitario de Vigo, esta fórmula de trabajo aporta otros muchos beneficios al sistema de salud, incluidos pacientes y sanitarios: se alcanza un diagnóstico y tratamiento en menor tiempo; se aprovechan mejor los recursos y se reducen las derivaciones innecesarias; se consigue una mayor comunicación entre atención primaria y los especialistas; una formación especializada progresiva de los médicos de familia, que a medida que pasan los pacientes son capaces de determinar mejor si es necesario o no derivar una lesión, y reducción de costes en prescripciones erróneas.

También ha referido una mejor y más rápida atención al paciente y, en ocasiones, a sus cuidadores (en el caso de menores y personas dependientes), a los que se pueden evitar desplazamientos innecesarios que suelen repercutir en horas de absentismo laboral y, con ello, en una pérdida de productividad. Sobre todo para aquellos que viven en zonas rurales alejadas del centro hospitalario.

No obstante, existe aún un amplio rango de mejora en las comunidades que tienen sus sistemas más desarrollados. “Se necesitan medios tecnológicos de calidad, de captura y de visualización de imágenes, y formar tanto a los dermatólogos como a los profesionales de primaria para que puedan enviarnos fotos de calidad, centradas en la lesión. De esta manera podremos determinar con un mejor criterio de qué tipo de patología se trata”, comentó Rosa Izu, jefa de servicio de Dermatología del Hospital de Basurto (Bilbao).

Única vía de entrada

Esta hizo hincapié en la importancia de que la teledermatología sea la vía única obligatoria para poder trasladar un caso de atención primaria al especialista de la piel. “Es mucho más eficaz y eficiente. En nuestro caso, al volver a la normalidad tras la pandemia se dio la opción de hacerlo por dos vías, la de la telederma y la tradicional, con la que había que citar para valorar, y volvieron a alargarse los plazos. Ahora vuelve a ser obligatoria y en los casos que detectamos patologías benignas no susceptibles de tratamiento enviamos al paciente un documento informativo para aportarle tranquilidad”.

Usando la telederma como única vía de entrada a la consulta especializada conseguimos que los tiempos de respuesta sean menores a cinco días y se evitan más del 50% de las visitas, que terminan siendo casos benignos que no necesitan intervención, como queratosis seborreicas o temas puramente estéticos”, indicó Guillermo Romero, jefe de sección de Dermatología del Hospital General Universitario de Ciudad Real.

Pero también se hizo hincapié en la importancia de desarrollar plataformas y softwares capaces de detectar patologías dermatológicas a partir de una foto realizada al paciente, sin brechas de seguridad y que cumplan con todos los estándares de calidad y las normativas de protección de datos. Por ejemplo, en los servicios de salud de Castilla-La Mancha (Sescam), donde cada vez son más los médicos que usan móviles para sacar la foto que mandarán a Dermatología, se está trabajando con la app CliniCam, de desarrollo propio. “Te logas con tu clave, haces las fotos y estas se cargan directamente en el sistema de información del hospital, al mismo tiempo que desaparecen de la galería del móvil”, explicó Romero.

Con o contra la máquina

Otra de las temáticas que se abordaron en el foro fue la del uso de inteligencia artificial (IA) para detectar patologías dermatológicas a través de una foto, otra fórmula de cribado que cada vez da menos margen de error. “Si hay aplicaciones capaces de reconocer plantas o canciones, ¿por qué no otras que puedan determinar el carácter de una patología dermatológica?”, preguntaba Vicente García-Patos, jefe de Dermatología en el Hospital Vall d’Hebrón (Barcelona).

Como respuesta se presentaron diversos proyectos, algunos de ellos ya funcionando en el mercado y en sistemas como el del Hospital Universitario Virgen del Rocío (Sevilla), donde se ha desarrollado un algoritmo capaz de identificar lesiones cutáneas con un margen de acierto en el 90% de los casos que les llegan a través de teledermatología desde atención primaria. Esta IA ha sido entrenada con miles de imágenes evaluadas de pacientes reales y gracias a ello ayuda a los profesionales del hospital a detectar en pocos minutos casos de melanoma y carcinoma.

“No debemos verlo como una amenaza, sino como un aliado para poder ofrecer resultados con mayor rapidez y poner un tratamiento lo antes posible, sobre todo en aquellos casos que son graves”, afirmó José Juan Pereyra, jefe de sección de Dermatología en el hospital sevillano. Por otra parte, animó a crear un sistema de almacenamiento digital que sirva para paliar el déficit de fotos clínicas de calidad que existe para mejorar la eficacia y los porcentajes de acierto de este tipo de algoritmos.

Junto a la del Hospital Virgen del Rocío se presentaron otras tres iniciativas, dos privadas y una pública. La primera, Meesma, es una cámara de la compañía española TechDerma, capaz de tomar imágenes de cualquier parte del cuerpo con tres tipos de iluminación específica para dermatología. La segunda, Legit.Health, es un software que ayuda a los pacientes a determinar a qué especialista deben visitar en función de una imagen o unos parámetros, pero también a los médicos para acercarse a un diagnóstico de una forma más rápida. Y la tercera, Elena, es un chatbot para el seguimiento con pacientes con psoriasis que se desarrolló durante los confinamientos desde la Universidad de Zaragoza y el Hospital Miguel Servet.

Fuente: Diario Médico

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